sábado, 6 de junio de 2015

EL DOLOR Y EL CAMBIO



Publicado por Oskaring en Universo Espiritual Comunidad.
http://universo-espiritual.ning.com/
Nada en la vida parece perfecto. Las altas y bajas, los errores, los traumas, el dolor, agobian al ser humano hasta a veces llegar a vencerlo. Y cuando el ser humano cae, pasa algo extraordinario. Como el ave fénix, vuelve a nacer.
El proceso es a menudo desgarrador. Puedes llegar a sentir que un pedazo de tu propio cuerpo se ha desprendido. Y duele, duele tanto que aunque no lo veas, el ardor de esa pieza que te falta se hace claro y amargo.
Y cuando el dolor te embarga, es posible que no te des cuenta de que lo que has perdido en tu ser nunca te perteneció.
Eso que te falta y te duele no era tuyo. Era solo la forma que tomaba todo aquello que estuviste cargando a través de los años.
La milagrosa vida
La vida a menudo te presenta regalos enmascarados de dolor. Algo que temías que pasara, pasa. Algo que no te sentías capaz de enfrentar, te enfrenta a ti. Algo que nunca pensaste que te podía suceder, sucede.
Si observas el suceso doloroso dejando a un lado los sentimientos y emociones podrás ver algo peculiar. La situación posiblemente contenga la semilla de un cambio redentor.
Si te entregas y no resistes la situación, la corteza protectora de tu verdad se derrumbará más pronto, y tu verdad saldrá a liberarte. Si te resistes, solo lograrás que el proceso se extienda hasta que pueda ocurrir.
La promesa, lo que debes recordar, es que siempre te espera la iluminación al final de la lección. Lo que debes aprender se realizará, y tu vida tomará brillo y un sentido distinto.
Todos los seres humanos se resisten al cambio. Amamos la paz de la rutina. Pero al igual que una gran parte de tu cuerpo se regenera con células nuevas cada 7 años, tu vida también necesita regenerarse en un periodo que tiende a ser similar. Cada 7 a 10 años habrás cambiado tanto en tus actitudes, deseos, metas, y demás aspectos de tu vida, que el cambio se vuelve inevitable.
La decisión no es cambiar, sino abrazar o rechazar el cambio inminente en tu vida.
El milagro por ocurrir
Si lo que has leído te suena familiar y te enfrentas en estos momentos a un cambio grande y doloroso en tu vida, no tienes que navegarlo sin recursos. Comienza por aclarar muy bien tu mente con la idea siguiente:
Dios solo quiere lo mejor para ti.
Piensa bien en lo que quiere decir esto. Recuerda que los milagros no solo son ocurrencias extraordinarias como mucha gente cree sino lo que ocurre naturalmente cuando pones en manos de Dios tu existencia.
Poner en las manos de Dios no quiere decir rendirte sin hacer nada para cambiar una situación. Mantener la fe es construir una imagen positiva de tu futuro, abrir la mente para recibir las ideas que te lleven a lograrlo, y aceptar la ayuda que te llegue después de tu acto de rendición (que es lo mismo que ponerlo todo en las manos divinas). 
•¿Tienes que hacer un trabajo? Comiénzalo, aunque te duelan el alma y el cuerpo.
•¿Tienes que cumplir una promesa? Da el primer paso, aunque todo en ti se resista.
•¿Tienes que cumplir una meta? Haz la lista de todo lo que debes lograr y empieza con lo más fácil hasta que logres pasar a lo más difícil.
Si en algún momento sientes que las fuerzas te faltan y ya no puedes llevar en tus hombros el peso del cambio que te abarca, practica la Meditación kabala con los cuatro arcángeles para que sus energías te renueven y te ayuden a soportar el dolor.
No hay nacimiento sin dolor, a veces más y a veces menos, pero siempre hay dolor. Pero esa mejor versión de ti te espera como recompensa, y el ser en que te convertirás traerá luz al mundo, traerá la luz de un nuevo ser.





MEDITACION KABALA CON LOS CUATRO ARCANGELES
El Rabino David A. Cooper, en su libro God is a Verb: Kabbalah and the Practice of Mystical Judaism (Dios es un verbo: La cábala y la práctica del judaísmo místico), cuenta como una madre ayudó a su hijo a sanar con la ayuda de los arcángeles y la medicina tradicional, practicando esta meditación junto con su hijo mientras él se encontraba en estado de coma. No solo el muchacho se salvó, sino que también recordaba las palabras que usaba su madre cuando lo guiaba en esta meditación con los cuatro principales arcángeles de la cábala.
El autor y experto en cábala recomienda esta meditación como una de las pocas que se deben practicar antes de dormir. Su práctica ayuda a desarrollar un sentido de protección, comodidad, sanción y seguridad.
Para practicar esta meditación, es recomendable que conozcas primero a los arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel.
También debes conocer a la Shekhiná, la energía femenina o presencia de Dios. Es la manifestación de la presencia divina en este mundo: "Y Yahvé iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino; y de noche en una columna de fuego para alumbrarles; a fin de que anduviesen de día y de noche." (Exodo 13:21)
Meditación "Kabala"
1. Busca un lugar cómodo que puedas usar durante 20 a 30 minutos sin interrupciones. Este lugar puede ser tu propia cama, ya que es recomendable dejarte dormir cuando termines.
2. Relájate con los ojos cerrados y pon tu atención en tu cuerpo, los movimientos que provoca tu respiración. 
3. Imagina que sientes una presencia en el lado derecho de tu cuerpo y de tu rostro. Podrías sentir presión, cosquilleo o una vibración. Si no sientes nada, imagina que tienes a alguien al lado, muy cerca de ti.
4. Identifica la presencia que tienes a tu lado como el arcángel Miguel, el mensajero de Dios. Mantente consiente de su presencia por un rato. 
5. Imagina que sientes una presencia en el lado izquierdo de tu cuerpo y de tu rostro. Siente la presencia como lo hiciste antes. Es el arcángel Gabriel, la fuerza de Dios. Siente a ambos arcángeles a la misma vez en ambos lados de tu cuerpo.
6. Siente la presencia del arcángel Rafael, la sanción de Dios, por la parte de atrás de tu cuerpo. Siente cómo te sostiene y te apoya. 
7. Imagina una luz brillante frente a ti, frente a tu rostro. Es el arcángel Uriel, la luz de Dios.
8. Siente a los cuatro arcángeles apoyándote y transmitiéndote su energía. 
9. Por último, imagina que una nube de energía benevolente y enorme se posa sobre ti. Esta nube es la Shekhiná, la presencia femenina de Dios. Siente cómo la luz de la Shekhiná desciende sobre ti y te rodea con protección, amor, y dulzura. Te envuelve en un estado de paz y bondad infinita. 
10. Si estás en tu cama, puedes permitirte dormir. Mantente en este estado tanto tiempo como lo desees. Si quieres levantarte, deja primero que la Shekhin se eleve con delicadeza y levántate pausadamente.
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