viernes, 18 de diciembre de 2015

EL ÁNGEL DEL DISCERNIMIENTO .



EL ÁNGEL DEL DISCERNIMIENTO .
REINO ANGÉLICO: Ángel del Cielo del Paraíso.
FUNCIÓN CELESTIAL:Ofrecer discernimiento a todos los que recorren el sendero de la Luz.
DONES PARA LA TIERRA:Puede ayudar te a conocer tu sendero correcto; a escoger lo que es realmente bueno para ti; a conocer aquello que pueda servir a tu bien más elevado y a tu mayor goz
EL Ángel del Discernimiento nos enseña a honrar nuestra voz interna y a escuchar a nuestros corazones. Si se nos plantean elecciones complejas que implican tomar decisiones difíciles capaces de afectar nuestra evolución espiritual, este ángel nos ayudará a escoger el sendero correcto. Siempre nos está guiando hacia aquello que servirá a nuestro crecimiento y que nos ayudará a desarrollar nuestras fortalezas y dones. El discernimiento elimina lo que es negativo, intelectual y quizá potencialmente dañino para nosotros. Aprender el discernimiento es refinar nuestra habilidad para sentir cuál es el sendero más saludable y gozoso para nosotros.
El discernimiento es la capacidad de conocer aquello que en última instancia es para nuestro mayor bien. No es necesariamente el sendero fácil o popular. Es, sin embargo, el sendero más adecuado para el bien. Podemos saber lo que es correcto para nosotros cuando escuchamos nuestros corazones y reflexionamos sobre nuestras elecciones. El Ángel del Discernimiento está ahí para guiar nuestro camino en la toma de las decisiones más sabias.
El discernimiento es la capacidad de conocer en nuestra cabeza y corazón que algo o alguien es adecuado para nosotros. Mucha gente se esfuerza por volver adecuada una situación o una persona en vez de preguntarse si esa persona o situación es lo mejor para ellos. Cuando estamos discerniendo nos valoramos a nosotros mismos a todos los niveles, y hacemos elecciones que reflejan ese nivel de auto valoración. El Ángel del Discernimiento nos ayuda a ver las cosas claramente, y a expandir nuestra visión más allá de nuestros temores y dudas acerca de nosotros mismos. Nos ayuda a conocer aquello que pudiéramos tener miedo de ver, y nos permite la posibilidad de hacer elecciones inteligentes y de corazón.
Podemos orar al Ángel del Discernimiento para que nos ayude a desarrollar nuestra capacidad de escuchar nuestra voz interior. Esto nos ayudará a escuchar a los ángeles que nos susurran, y a conocer las elecciones correctas que hacer. Una vez que hemos aprendido el discernimiento, los ángeles nos ayudan a abrirnos plenamente a los tesoros de nuestro conocimiento interno. Nunca se arriesgan a exponer al rechazo ese profundo conocimiento interior. El discernimiento protege nuestra sensibilidad más profunda. Los ángeles desean que sólo tomemos las decisiones mejores para nosotros.

jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Sabes cómo se comunican los ángeles con nosotros?


Nuestros Ángeles se comunican con nosotros a través de nuestra Aura, ya que es nuestro campo de energía lo que ellos perciben.
Todas nuestras emociones, nuestros pensamientos, incluso los más secretos, forman alrededor nuestros un arabescos luminosos, un verdadero alfabeto que los Ángeles están en condición de descifrar.
Estos símbolos de colores son los que atraen hacia nosotros éstos seres de luz, que se encuentran sobre nuestra misma longitud de onda. Esto ocurre a cada instante de nuestra vida diaria y durante el sueño.
Además, nuestros sueños son bien visibles y quedan grabados en el aura que nos rodea. Pero estos sueños muchas veces atraen también a energías sutiles oscuras.
Por medio de esta ley inmutable, un sueño con ánimo gozoso atraerá seres gozosos, uno con ánimo hastiado atraerá sobre sí vibraciones de hastío, uno deprimido se rodeará de depresiones, etc. Todos los planos, desde los más sutiles a los de la vida cotidiana están condicionados solamente hacia nosotros, ya que somos los constructores de nuestra vida.
Si tienes un sueño o pensamiento con el que no estés de acuerdo, comienza a eliminarlo mentalmente y solicita la ayuda de tu ángel guardián para limpiar cualquier entidad oscura que se halla quedado adherida en tu aura por medio de esa pesadilla.
Los pensamientos, los deseos, las intenciones, los sentimientos, las palabras, los sueños y las acciones son vibraciones que al salir de quien las emite, inmediatamente impresionan la substancia del cuerpo mental reflejando un color; luego se convierten en formas de vida que actúan y afectan a todo aquello con lo que se ponen en relación.
A nivel energético, nuestros pensamientos y actitudes, son lo que le dan color a nuestra Aura.
Si nuestros pensamientos y acciones derivan del amor, la bondad, etc., nuestra Aura estará matizada de colores claros.
Si nuestros pensamientos y acciones provienen del rencor, el odio, la envidia, la tristeza, el enojo, las preocupaciones, o cualquier sentimiento negativo, nuestra Aura se irá tornando gris.
Mientras más obscuros sean nuestros pensamientos, más denso será nuestro campo energético, hay quienes tienen un Aura totalmente negra. Establecer contacto con nuestros Ángeles no es tan fácil como lo hacen creer muchas teorías ya que esto denota nuestra falta de fe hacia la vida, hacia Dios y hacia nuestro Ángeles.
¿Por qué le tememos tanto a la vida si nuestro único propósito es encontrar la felicidad? ¿Por qué complicarnos tanto la vida sumergiéndonos en situaciones y sensaciones que nos llevan directamente al dolor?
Al hacerle alguna petición a nuestro Ángel, debemos tener en claro que es lo que pedimos y para qué. Ya que la calidad de nuestra petición también queda plasmada en nuestra Aura, es decir, no podemos mentir acerca del fin real que persigue nuestra petición, porque nuestros Ángeles lo detectan, no podemos engañarlos y tampoco podemos aspirar a que sean nuestros cómplices en actos que vayan en contra de la Ley de Dios.
No pidas nada que vaya en contra del Amor porque tu petición no será atendida. Ellos conocen mejor que nosotros quienes somos en realidad, cual es nuestra esencia, lo que necesitamos y lo que deseamos.
El “color de nuestros pensamientos” no sólo es importante, también los es su forma. Cuando emitimos un pensamientos, también se plasma en nuestra Aura una forma, la cual dependerá de la calidad de pensamiento que tenemos, una forma agradable denota pensamientos constructivos, una forma repulsiva, denota pensamientos destructivos.
Por medio de nuestros pensamientos, podemos también formar la estructura de nuestra Aura, un pensamientos bien definido y constante creará un Aura bien delineada y definida, en cambio los pensamientos esporádicos o inconstantes, solamente emitirán color, pero no tendrán ninguna forma y estructura que puedan decirle algo a nuestro ángel.
Fuente: infomistico.com

Oración a Los Ángeles por Milagros



Oración a Los Ángeles por Milagros
¡Oh Ángel del Señor!
Se tu el mensajero del milagro que espero.
Trae hasta mí el amor de mi Padre el Señor nuestro Dios, para que alivie mis necesidades físicas, para prodigarme la compasión del Señor.
Alivia mi sentimiento de soledad, alivia mi temor, mitiga mi angustia
¡Oh Ángel del Señor!
Dame el amor de mi Dios
Oh Ángel del Señor, alivia mi pena
Oh Ángel del Señor, tráeme consuelo
Oh Ángel del Señor, báñame de luz
Oh Ángel del Señor, cura mi cuerpo
Oh Ángel del Señor, cura mi alma
Oh Ángel del Señor trae hasta mi el milagro, porque tu eres el emisario del Señor mi Dios, tu eres su alabanza, tu comparte con nosotros la creación.
¡Oh Ángel del Señor!
En esta hora aciaga trae los dones del cielo a la tierra y permite que se produzca el milagro,
Que es la compasión del Señor, ante este tu siervo más humilde y necesitado.
La verdad engendra verdad, y Dios es verdad
El amor engendra vida, y Dios es vida
El Señor crea amor y el amor es el milagro
¡AMEN!

Ana Maria Cantos Torres

Aprender a ESCUCHAR a tu ÁNGEL...



Aprender a ESCUCHAR a tu ÁNGEL...
Aprender a escuchar a su Ángel.
Los ángeles están siempre con nosotros, observadores de nuestras dificultades y solícitos ayudantes que alivian los dolores; profesores, maestros y compañeros amorosos. No podemos decir honestamente que les hagamos la vida cómoda: raramente los escuchamos, a menudo hacemos exactamente lo contrario de lo que nos aconsejan y la mayoría de las veces negamos su existencia. Aunque la labor de los Ángeles no es fácil, su amor permanece inmutable y su paciencia es infinita.
Si nos acostumbramos a la idea de que los ángeles comparten nuestra vida cotidiana, nos daríamos cuenta de que nuestra disponibilidad hacia los demás aumenta y de que somos más sensibles.
Una buena relación con los ángeles presupone una mayor apertura espiritual, una mayor disponibilidad para aceptar a los demás y para entendernos mejor a nosotros mismos.
Se necesita muy poco para cambiar las costumbres. Un pensamiento por la mañana, una sonrisa, una pequeña plegaria pueden ser suficientes para hacer distinta nuestra jornada y para hacernos sentir más serenos y confiados: más conscientes de que no estamos solos y de que no lo hemos estado nunca.
Antes de aprender a escuchar a nuestro ángel custodio, es importante saber como actúa en relación con nosotros.
Para conducirnos por el camino de la obediencia y del amor, el ángel instaura con nuestra alma una comunicación silenciosa; nos inspira con los pensamientos que nos evitan caer en el error o actuar mal; nos “sugiere” tomar una dirección en lugar de otra, impidiéndonos incurrir en riesgos graves que podrían poner en peligro nuestra salud, tanto física como moral. Puede incluso intervenir sobre nuestros recuerdos, haciendo floreceren nuestra mente cosas que tenemos el deber de hacer o, al contrario, alejándonos de otras que no debemos hacer.
Nos empuja a reflexionar y a combatir nuestras debilidades, a trabajar por nuestros ideales, a alimentar continuamente nuestra interioridad para evitar que se amodorre.
Por lo tanto, el ángel custodio susurra sus consejos a nuestra alma y no a nuestros oídos. Pero, puesto que nosotros estamos dotados de libre albedrío, no puede intervenir sobre nuestra voluntad. Somos libres de aceptar o de rechazar sus exhortaciones; podemos seguir el camino que él nos indica o, ignorando sus reclamaciones, perseverar en el error o privar de eficacia su acción.
A veces, la presencia de este precioso guía no nos evita los accidentes y las situaciones dolorosas, que de todos modos serían más numerosas si no pudiéramos contar con su ayuda.
El ángel vigila nuestra alma, pero nos puede ayudar incluso a afrontar los problemas cotidianos y a salvaguardar nuestros intereses materiales, si estos son importantes para nuestro progreso espiritual.
Quien no se preocupa de la existencia de su Ángel custodio, o incluso la niega, quien no se dirige nunca a él y no le pide nada, tiene pocas esperanzas de beneficiarse verdaderamente de sus consejos. Su ángel permanecerá siempre a su lado, deseoso de poder intervenir a favor de su protegido y de acoger sus peticiones, pero su acción se verá siempre desvalorizada porque no conseguirá nunca entrar verdaderamente en comunión con la persona que le ha sido confiada.
Quien, en cambio, se dirige con conocimiento al propio Ángel custodio, abriendo su corazón a sus palabras silenciosas, interpelándolo en los momentos de necesidad y buscando el contacto con él, podrá contar con la preciosa ayuda de un amigo fiel. Estamos proyectados totalmente hacia el exterior. No tenemos ni tiempo ni espacio para llegar a la percepción de nuestra interioridad.
Escuchar al ángel significa precisamente concederle un espacio de silencio para que pueda ayudarnos a desalojar la mente de pensamientos, de tensiones y de las preocupaciones que nos mantienen atados a una realidad que no nos da tregua, para reencontrar finalmente el contacto con nuestra zona más pura y, al mismo tiempo, el sentido de pertenencia al mismo.

Ana Maria Cantos Torres.
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