sábado, 7 de marzo de 2015

ÁNGELES Y METAFÍSICA: CLASE 2 (SEGUNDA PARTE)

ÁNGELES Y METAFÍSICA: CLASE 2 (SEGUNDA PARTE)

DIARIO DE ÁNGELES




A fin de ayudarte a definir tus mentas, aspiraciones y deseos más profundos, y con ello descubrir cómo los ángeles pueden contribuir a la creación de una energía positiva que te acerque a ellos, es conveniente comenzar un diario de ángeles, el cual se convertirá en tu cuaderno de trabajo con el fin de llegar a comprender tus objetivos y visualizar tu futuro, de la misma forma en que aprenderás a centrarte en lo que deseas en vez de preocuparte por lo que todavía no has conseguido.
Los Ángeles poseen formas muy creativas para hacerte saber lo que se requiere para llevar a cabo tu misión fundamental. La clave es reconocer los indicios que demuestran que los ángeles trabajan o juegan para ti a través de tu Ser Superior (o de tu propio Ángel de la Guarda). Estos indicios incluyen: la paz del espíritu, sentimientos de esperanza, golpes de suerte y encuentros favorables. Estos síntomas confirman que te encuentras en el buen camino y que los conductos que te comunican con tu ángel se hallan abiertos y sintonizados con la dicha radiante del universo.
En tu diario podrás liberar tu imaginación de la trampa de la severidad. Si te sirves de él podrás desafiar, aceptar y alcanzar la galaxia de tu imaginación. Tu imaginación es tu línea directa con Dios. Si cultivas y haces producir tu imaginación, te salvarás del tedio y una vez más entrarás en sintonía con tu intuición.
Utiliza tu diario como una agenda que te enumere las maneras de tomarse la vida tan a la ligera como los ángeles y te recuerde que debes ser menos seria en la vida. Sigue en tu diario la pista de todo lo que descubras sobre la dicha y la liviandad. Anota los proverbios y extractos de los libros y artículos que te inspiren. Sigue de cerca todas las experiencias de los ángeles, sus sincronicidades y tus pensamientos sobre ellos. Utiliza este diario para descubrir otras dimensiones de tu sentido del humor y tu liviandad mediante la conciencia angélica.
Verás como puedes trabajar o jugar con los ángeles para adquirir un nuevo conocimiento de ellos, proceso por medio del cual descubriremos que la felicidad radica en nosotros y no en nuestras circunstancias. Sabrás cómo los ángeles pueden guiarte y asistirte cada día de tu vida.
Piensa por un momento que la vida es un experimento que tiene por meta la revelación. Tú sola no puedes llegar a ella. La revelación es la facultad de obtener oportunidades valiosas por un mero accidento. Es más factible que casualidades de esta índole ocurran cuando tu vida tiende más a realizar experimentos espirituales que a experimentos físicos o tangibles.
Quizás nosotros mismos iniciamos el experimento antes de nacer buscando a los padres adecuados, los posibles lugares y demás oportunidades para nuestro desarrollo, con el fin de que nuestros cuerpos evolucionen y crezcan de acuerdo con las pautas establecidas en nuestro experimento.
Es probable que nos pongamos el listón muy alto, más de lo que nos imaginamos cuando realmente llevamos a cabo el proceso. Un aspecto positivo de este experimento radica en que se trata de algo muy propio y personal en donde tú puedes cambiar las reglas, traspasar los límites, batir nuevas marcas a cambiar totalmente el curso de los acontecimientos, porque dispones de libre albedrío.
Otra parte positiva respecto al experimento de desarrollo es la de poseer ayudantes invisibles de la divina providencia, que son los que te recuerdan cuáles eran tus metas al inicio de la experiencia. Siempre se encuentran allí para recordarte, mediante su inspiración, lo maravillosa y fantástica que eres. Estos ayudantes invisibles son los Ángeles.
La vida no es un experimento tan serio, sino uno más ligero, optimista y lleno de humor. Si atraes a ángeles a tu vida y a tu conciencia, experimentarás la felicidad y el humor radiante del universo.
CONOCE A TU ÁNGEL
Te daré por separado un ejercicio muy importante, sobre todo la primera vez que se efectúa. En este caso visualizar al propio Ángel significa entrar efectivamente en contacto con él. Significa abrir de nuestra iniciativa aquella puerta detrás de la cual el Ángel ha estado siempre exiliado.
En los planos sutiles, existen barreras tan sólidas como en los planos de lo físico. Un pensamiento negativo crea una pared en el plano astral, insuperable para las criaturas que aquí viven y trabajan. Viceversa, la apertura mental y la disponibilidad abren un camino que podrán recorrer para llegar hasta nosotros.
La visualización, en realidad es una técnica para hacer descender la sustancia de los planos superiores hacia los vehículos inferiores. Es una verdadera técnica de transmutación.
El ejercicio completo para la visualización del propio Ángel hay que ejecutarlo en sus detalles sólo la primera vez, después será suficiente hacer volver a la mente su presencia y el Ángel estará cerca de nosotros.
Recordemos, además, que el Ángel es armonía y belleza, dispongámonos mentalmente en la mejor situación de serenidad física y mental.
En la visualización, la primera imagen que aparece es la más importante, la que será utilizada como referencia cada vez que se quiera volver a llamar al Ángel de la muerte.
En el momento en que leas las instrucciones, hazlo con la máxima serenidad y atención, pues esta primera lectura es ya una meditación. Las imágenes se formarán en tu mente en el momento mismo en que leas la palabra escrita. Esas imágenes son reales.
Si logras visualizar durante la lectura, habrás obtenido el mismo resultado de la meditación. El Ser que habrás visualizado a libro abierto será el que retorne, cada vez que lo llames con tu mente.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA NRO. 1 – Conoce a tu ángel
Antes de leer lo que sigue, tranquiliza tu espíritu y prepárate exactamente como si debieses meditar con los ojos cerrados:
1) Siéntate cómoda y relajada.
2) Efectúa tres respiraciones lentas y profundas.
3) Visualiza un gran cielo azul nocturno. Imagina que estás al aire libre en una espléndida noche estival. Estás observando el cielo nocturno de un azul intenso, tachonado de estrellas. Todo en torno tuyo es serenidad y paz, envuelto por el color de la noche.
4) Fija tu atención observando las estrellas, míralas, busca con calma, contando por lo menos hasta siete. Parecerá que las estrellas huyen o desaparecieran de tu visión; no te preocupes del resultado, no estás compitiendo con el tiempo. Puede ser suficiente un minuto o diez, utiliza el tiempo necesario.
5) Observa ahora atentamente una sola estrella. Aíslala de las otras y mira cómo resplandece en el cielo nocturno. Lentamente es punto luminoso se mueve. Atraviesa el cielo y baja hacia donde estás.
6) Según se va acercando se vuelve cada vez más grande y luminosa. Su luz alumbra el cielo nocturno, se ha vuelto ahora como un gran meteoro luminoso.
7) Continúa observando esta transformación. En el interior de esta luz se entrevé una figura. Obsérvala atentamente mientras se va dibujando su silueta: es tu Ángel.
8) Presta mucha atención a esta criatura. Anota mentalmente cada uno de sus detalles. Imprímela bien en tu mente y en tu corazón. Es tu Ángel.
9) Sonríele y camina a su encuentro con las manos tendidas. Él vendrá hacia ti envolviéndote completamente con su luz. Serás todo uno con su luz.
10) Entre tu realidad y la suya se ha establecido un contacto. Mantente mentalmente en su luz, mientras que logres visualizarlo, podrás comunicarte con él, podrás hablarle. Antes que nada, dale las gracias por haber respondido a tu llamada.
11) Pídele ayuda y protección. Pídele que se quede a tu lado y que vuelva cuando tengas necesidad de Él.
12) Mantén este contacto vivo en tu mente, no será difícil. La sensación es tan agradable que difícilmente tenderás a abandonarla.
13) Manifiéstale tu amor y tu gratitud. Usa las palabras que surgirán directamente de tu corazón. No busques un lenguaje sofisticado. Háblale como hablarías a tu imagen reflejada en un espejo.
14) Prométele la asiduidad de tu pensamiento y la autenticidad de tu amor. El Ángel es verdad y pureza además de energía.
15) Salúdale con afecto y gratitud y déjale volver a su cielo azul, no lejos de ti. No estará nunca tan lejos como para no poder escuchar tu llamada a intervenir.
CUENTO DE ÁNGELES
Tres Ángeles estaban preocupados por esconder a Dios en alguna parte, para preservarlo de las maldades del hombre.
Uno de ellos dice: “el mejor lugar para esconderlo es en el fondo del mar”. Pero el segundo le contesta: “no, porque el hombre es capaz de inventar un submarino que llegue hasta allí y pretenderán dañarlo. Mejor guardémoslo en la estrella más lejana”.
“Tampoco”, dice el tercero, “también el hombre puede inventar una nave espacial que alcance esa estrella para dañar al Creador. El mejor lugar donde podemos esconderlo es en el corazón del hombre”.
Y los otros le preguntan: “¿y qué puede pasar si el hombre encuentra a Dios en su corazón?”. El tercer ángel con mucha paz, les dice:
“Si el hombre encuentra a Dios en su corazón, también va a encontrar el amor. De esa manera podrá compartir ese amor con todos los demás hombres y ya nadie podrá dañar a Dios ni querrá hacerlo”.
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