sábado, 21 de mayo de 2016

Quién es tu ángel, cómo sentirlo... I



Quién es tu ángel, cómo sentirlo... I

Quién es tu Ángel, cómo sentirlo, cómo vivir la relación con Él.


Comentario

Querida Alma Luminosa, puedes sentir a tu Ángel de muchísimas maneras y cada una de ellas es hermosa, porque en aquel momento percibes Su Esencia, Su Amor y te sientes plena.

El perfume que puedes sentir no te recordará a ninguna flor, ni nada de existente.

Es un perfume especial, particular, leve o intenso, no sabrías como definirlo.

Puedes sentir como una briza que acaricia tus cabellos o como si una ráfaga de viento te acariciara.

En algunos momentos es una luz que aparece de repente, es un suspiro del corazón que percibe Su presencia.

Puedes sentir una persona a tu lado, pero si miras no ves a nadie.

Los Ángeles se hacen sentir de esta y de otras muchas maneras, pero siempre de manera dulce, delicada, es por eso que es necesaria mucha atención y, naturalmente, el corazón abierto.

Cuando te diriges a tu Ángel para pedir un consejo, al inicio no es fácil recibir la respuesta, o bien te surge la duda que sea otra voz que viene desde tu corazón, sin embargo debes de estar completamente segura que la respuesta te llegará de otra manera.

Podrá venir a través de una persona que encuentres, mientras estás hablando de cualquier otra cosa o te esta contado aquello que le ha sucedido.

Existe además un pequeño juego que puedes realizar.

Coge un libro, cierra los ojos, piensa intensamente a tu Ángel, imagínalo allí delante de ti, entra en conexión con Él, pídele un consejo que necesitas, pídele de darte la respuesta a través del libro.

Respira profundamente y abre el libro al azar.

Puedes reabrir los ojos y ‘con el corazón’ lee aquella página: a menudo en aquellas palabras puedes recibir claramente Su respuesta.

Pregunta:

¿Quién eres Tú?

Respuesta:

“Una parte de la Luz, como lo eres tú”

Siénteme siempre a tu lado, sintiendo que podemos fundirnos, como si Yo pudiera volverme una parte de ti, como si tú pudieras volverte una parte de Mí.

En realidad, dentro de ti puede entrar una parte de Mí.

Y entre Nosotros puede correr un Amor tan intenso, de regalarte las alegrías del enamoramiento más vehemente, más profundo, que pueda existir, y este enamoramiento hará vibrar todo tu Ser.”

“... Y más que nunca es la amistad profunda y la unión profunda Conmigo, fuente para ti de fuerza, fuente para ti de entusiasmo, fuente para ti de alegría.

Y no te sorprendas si he dicho amistad, porque unida a la fusión, y en su significado más profundo, más potente, más sagrado, es la expresión de aquella relación que es indispensable que exista entre tú y Yo.

Esta amistad, esta fusión, te permite percibirme mucho más, totalmente, hasta cuando me verás.

Pero este percibirme, este sentirme tan intensamente, podrá ser tan grande, podrá comprender tantas sensaciones, que no sentirás siquiera necesaria la necesidad de verme, aunque si esto sucediera.

Ven Conmigo, aférrate a Mí, y en el silencio del corazón siénteme, reconóceme.

Entonces, crea un espacio tuyo, tan a menudo como sea posible, en tu casa, con la luz de una vela, en la intimidad de una habitación cerrada, en silencio, o en la Casa Grande (Naturaleza), con la luz del sol, o de las estrellas.

Crea esta intimidad, y permanece en silencio pidiéndome de vibrar intensamente para ti.

Y he aquí que así me percibirás, Conmigo te fundirás, y sentirás más que nunca cuanto Yo sea real, cuánto Nuestra amistad es real, será real.”

“Y relaciónate Conmigo como con un amigo, solamente como un gran amigo que ama toda tu totalidad, te ama intensamente, infinitamente. Y el corazón será colmado.

No puedo decirte que la cotidianidad será simple, aunque juntos podremos hacer todo más fácil, más agradable, más alegre y hacer que el camino sea solo de alegría, sólo más ligero.

La cotidianidad podrá ser todavía confusa, aun tendrás que enfrentar dificultades, pero puedes crearte un refugio en la Luz, en el Amor.”

Pregunta:

¿Qué hay dónde estás Tú?

Respuesta:

“La Luz que te espera, una Luz inmensa, el Amor que te envuelve.

Es volver a Casa, donde existe la sonrisa, y nada más, una paz qué ahora no puedes comprender, una dulzura qué ahora no sabrías sentir.

Es volver a Casa solo para sonreír, solo para vivir en las paz, en la dulzura, aunque estas palabras no pueden expresar cosa son esta paz y esta dulzura.

Es volver a Casa donde todo es Amor, Luz, alegría.

Para volver a Casa el camino es largo, y cuando un Alma se pierde en la sombra, no vuelve a Casa, sino que es envuelta por la sombra, hasta que estará de nuevo preparada para rehacer el viaje para continuar el camino hacia la Luz.

Y es aquella sombra de la ausencia de la Luz que crea aquel sufrimiento.

Imagina de estar continuamente envuelta por las nubes, sin sol, dónde no logras ver el cielo...

He aquí porque Nosotros estamos siempre junto a vosotros: para que podáis sentir el sol siempre en el viaje, para que podáis hallar el sol al final del viaje.”

Pregunta:

¿Cómo puedo sentirte?

Respuesta:

“... Todo puede suceder, porque es natural sentir Nuestra voz.

Natural era una época en que había mucho contacto con Nosotros, mucha pureza de corazón, mucho respeto del Universo.

Natural será, niña Mía, pero tú no debes permanecer en la ansiedad, porque esta aleja.

No fijes tu mirada en la búsqueda de verme, y no estés en la tensión de sentirme.

Ten abierto tu corazón, permanece en aquel silencio sereno, alegre, que tú sabes, permanece en la sencillez que tienes, en el Amor que posees, y, sobre todo, en la integridad del Ser.

Dirige tu vida hacia la Luz, y todo será simple.

Recuerda que sentirnos, como dices tú, no requiere grandes conocimientos, requiere grandes corazones; no requiere grandes técnicas, requiere gran limpieza de vida, integridad.

Muchas cosas pueden ayudar, pero la base es esta.

Recuerda siempre que un niño no ha leído, un niño no ha aprendido de grandes maestros, un niño no ha usado grandes técnicas, ni escuelas, y los niños hablan con Nosotros, y Nuestras voces son naturales para ellos.

Recuerda esto.”

“... Tú posees antiguas capacidades.

Cuando los ‘Corazones’ vivían en contacto con el Universo y en el Universo se abandonaban, esta era una capacidad común, sólo cuando la mente ha encontrado grandes espacios, esto que era natural se ha perdido.

Todos vosotros tenéis esta posibilidad, pero ello no significa que logréis en esta vida llevarla a la expresión.

Es un trabajo de gran abandono, de gran constancia y de gran coraje.

Es por esto que han nacido muchas escuelas, pero pocas hablan del total abandono, del gran coraje.

A ti puedo decir que existe mucha confusión en esto, e incluso no mucha limpieza, a veces, en estas escuelas.

Dentro de ti la limpieza existe.

Nosotros somos felices de tener muchos hijos que están en contacto con nosotros, pero es más un trabajo vuestro que una ayuda que Nosotros podemos dar.”

Pregunta:

Quisiera pedirte que me hagas sentir aún más Tu presencia.

Respuesta:

“Yo me haré sentir aún más, pero recuerda que es más fácil para vosotros vernos y sentirnos cuando hay serenidad en el corazón, paz en el Alma, porque en ese momento sois más abiertos a las vibraciones, sois mucho más capaces de percibir el más allá, mientras cuando se sufre, el sentir se ofusca, la percepción se limita.

He aquí porque en aquellos momentos, entre vosotros, tenéis que pedir y donar abrazos, Amor, expresiones de Amor, de ternura y dulzura, porque vuestro cuerpo necesita contacto, aquel contacto que todavía no lográis sentir de Nosotros, porque existe el límite de vuestro Ser, límite natural por la experiencia que estáis viviendo, que habéis elegido de vivir.

Tú imagina un momento en que te hayas frente el mar, entre el verde, serena, en paz, dichosa, todo se siente mucho más, todo lo ves mucho más bonito, puedes percibir aquellos perfumes especiales, mientras cuando eres ensombrecida, eres triste, estás en dificultad, notas menos la belleza que existe a tu alrededor, sientes menos los perfumes, percibes menos las vibraciones de aquellos lugares, de aquellas imágenes.

Es la misma cosa que sucede con Nosotros, la misma cosa.”

Pregunta:

¿Cómo podré darme cuenta que estás a mi lado, que me acompañas?

Respuesta:

“Simplemente llamándome, no en un momento, sino todos los momentos de tu vida, y sin ningún temor, ni límites.

Pídeme todo, pídamme incluso aquellas cosas sencillas, también aquellas que vosotros llamáis materiales, pero que Nosotros no distinguimos, porque todas forman parte de la vida.

Pídeme pequeñas ayudas, pídeme grandes ayudas, pídeme de protegerte.

Y si decides retomar un Camino luminoso, pídeme incluso de ayudarte en esto, creando circunstancias, situaciones, conocimientos.

Eres tú que me permites de estar cerca de ti: entonces llámame, pídeme, y extiende tu mano hacia mí.

Y verás pequeñas señales, grandes señales, de mi presencia.

Y, si tú lo deseas, también sentirás mi presencia, cerca de ti.

Y recuerda que Nosotros Nos hacemos sentir en mil cosas.

Deberás estar atenta a todo.

Es un perfume, es un instante, es una brisa, es un viento cálido, que puede hacer que percibas mi presencia; es un susurro del corazón, es la palabra de otro ‘Corazón’, es la página de un libro abierto al azar, que puede llevarte a la confirmación de mi presencia y mi ayuda.

Porque Nosotros de miles maneras os traemos lo que vosotros necesitáis, hasta que volveréis a estar profundamente en contacto con Nosotros, y entonces nos hablaréis sencillamente, nos veréis naturalmente.

Deberás estar atenta, y grandes confirmaciones tendrás.”


Extraído del libro: Tu mano en la Mía
Autora: Satya
www.suonidiluce.com/es
 

http://trabajadoresdelaluz.com.ar/
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