jueves, 2 de junio de 2016

Libro Escucha a tus Ángeles con el corazón (Capitulo 2)


CAPÍTULO II 

TOMANDO CONCIENCIA DE NUESTRO CUERPO ENERGÉTICO Y ELEVANDO LA FRECUENCIA VIBRATORIA 
Preparándonos para la comunicación con los ángeles Dado que los ángeles son seres de luz y no cuentan con un cuerpo físico, y que el hombre es ser físico y ser de luz (energético), la mejor manera de abrirnos a nuestros ángeles es tomando conciencia de nuestro cuerpo energético y elevando la frecuencia del mismo para entrar en sintonía con los ángeles. 
Esto, en la práctica, sería el equivalente a elevar la antena para sintonizar tu radio en la estación correcta. 
Elevar la frecuencia energética implica una serie de prácticas que pueden parecer difíciles en un principio; sin embargo, con el tiempo, se convierten en hábitos sencillos que nos traen un sinnúmero de beneficios adicionales, como ayudarnos a ser personas más optimistas, más alegres, más amorosas; facilitarnos ver las bendiciones, los pequeños milagros de cada día, y ser agradecidos con la vida y con Dios. 
En general, cuando elevamos nuestra frecuencia energética, nos volvemos más positivos y, por ende, más propensos a alcanzar la felicidad. 
El cuerpo energético. 
La percepción común y errónea que tenemos del hombre es la de un cuerpo físico, de carne y hueso, y por dentro, probablemente cerca del corazón o el estómago (plexo solar), contiene una llama de luz, en la cual se encuentra su alma, su esencia, su energía.


Cuando el hombre amplía su conciencia, se abre a sentir su cuerpo energético, y puede tener la certeza de que su cuerpo energético es mucho más grande de lo que pensaba, a la vez que se da cuenta de que es un SER DE LUZ que posee un cuerpo físico; es decir, que es un ALMA y que su cuerpo es el vehículo.


Los chakras 
Nuestro cuerpo energético está compuesto de diversos elementos, los más importantes son el aura y los chakras. 
La palabra chakra significa rueda en sánscrito. 
Los chakras son ruedas de energía que giran en el sentido de las manecillas del reloj. Tenemos chakras en todo nuestro cuerpo, sin embargo, los más importantes son siete y están alineados a lo largo de nuestra columna vertebral y la cabeza: 
chakra Muladhara o de la raíz; chakra Svadhisthana o sacro; Manipura o del plexo solar; Anahata o del corazón; Vishuddha o de la garganta; Ajna o del tercer ojo, y Soma o de la coronilla. 
La función principal de los chakras es dar energía vital a nuestro cuerpo físico, así como ayudarnos a integrarlo con nuestra mente y nuestras emociones. 
Los chakras radian y reciben energía constantemente. 
Cuando tenemos pensamientos, sentimientos o hábitos negativos, los chakras cambian de forma, de color y en ocasiones dejan de girar, afectando con esto nuestras emociones y nuestro cuerpo físico; dejándonos fuera de balance y en ocasiones hasta enfermos. 
Cada chakra rige diferentes aspectos de nuestra vida. 
Cuando prestamos atención a nuestros centros energéticos y procuramos tenerlos balanceados y alineados, la energía fluye mejor y nos favorece, permitiéndonos vivir en mayor armonía y paz. Los chakras además de tener diversas funciones y colores vibran en frecuencias diferentes.


CHAKRA DE LA RAÍZ Ubicación: Base de la espina dorsal (coxis). Color: Rojo.
Función:
 • Mundo terrenal. Concerniente al arraigo, de pertenecer a un grupo, a un lugar y a tener la habilidad de concretizar los sueños. • Posesiones físicas. Tiene que ver con dinero, bienes materiales, etcétera. 
• Trabajo. Si la persona se siente o no capaz de realizarlo y generar un ingreso estable. 
• Seguridad. Cómo se siente ante el mundo. 
CHAKRA SACRO Ubicación: Bajo vientre (abajo del ombligo). Color: Naranja. 
Función: 
• Cuerpo físico. Concepto que guarda la persona de su cuerpo, su edad, su salud, etcétera. 
• Sexualidad. Qué tanto se permite vivir la sexualidad y disfrutarla. 
• Creatividad. Si se permite ser creativo, vivir de una manera original. 
• Goce y el disfrute. Qué tanto se permite disfrutar de la vida. CHAKRA DEL PLEXO SOLAR 
Ubicación: A la altura del estómago (abajo del esternón). 
Color: Amarillo. 
Función: 
• Autoestima. Relacionado con la valoración personal, la autodeterminación, la perseverancia para alcanzar las metas. Amor y respeto por si mismo. 
• Poder personal. Relacionado con el poder y el control, con la manipulación, así como con someterse o ser sometido. 
• Metas. La capacidad de lograr lo que se propone. 
CHAKRA DEL CORAZÓN 
Ubicación: Centro del pecho. 
Color: Verde. 
Función: 
• Amor. Capacidad de amarse a sí mismo y a otros. 
• Relaciones. Todo lo referente a la relaciones familiares, de amistad y de pareja. 
• Compasión. Referente a la capacidad de ser compasivo, a lograr el perdón y autoperdón. 
• Sentimientos. Referente a sentir, procesar y expresar las emociones. 
CHAKRA DE LA GARGANTA 
Ubicación: Centro de la garganta. 
Color: Azul. 
Función: 
• Ser asertivo. Saber escuchar, ser oportuno, hablar desde el amor, expresar de manera fluida los sentimientos y pensamientos propios, expresando y sosteniendo la verdad personal. 
• Formas de comunicación. Cantar, escribir, hablar, trabajos artísticos, canalizar y enseñar a otras personas. 
CHAKRA DEL TERCER OJO 
Ubicación: Centro de la frente. 
Color: Azul índigo (añil). 
Función: 
• Inteligencia. Parte racional, pensamientos, la forma de procesar ideas. 
• Sabiduría. Información del alma que nos es dada por el ser superior.
 • Intuición. Capacidad de percibir más allá de los sentidos. CHAKRA DE LA CORONILLA 
Ubicación: Parte superior de la cabeza. 
Color: Morado. 
Función: 
• Espiritualidad. Todo lo concerniente a la relación con Dios.
• Conciencia cósmica. A la disposición a recibir guía divina y a confiar. Es importante tener siempre presente que cuando mantenemos nuestros chakras limpios, balanceados y alineados, nos sentimos en paz y relajados, elevamos nuestra frecuencia energética y propiciamos un momento ideal para la comunicación con nuestros ángeles.
Elevar la frecuencia energética. 
Los pensamientos, los hábitos y las creencias que tenemos influyen en nuestro cuerpo energético y, por lo tanto, en la frecuencia en que vibramos. 
Nuestros pensamientos y sentimientos controlan el flujo de energía. Para poder vibrar en una frecuencia energética elevada hay que cuidar que nuestros pensamientos sean positivos y liberar los sentimientos y pensamientos negativos. 
Esto, además de propiciar la comunicación con los ángeles, nos va a permitir la cocreación de una vida de mayor plenitud en todos los sentidos. 
Formas concretas para elevar la frecuencia 
Existen varios ejercicios que podemos llevar a cabo para elevar nuestra frecuencia energética, algunos de ellos son: 
I. Limpieza y alineación de chakras. 
II. Agradecimiento. 
III. Arraigo o cimentación. 
IV. Afirmaciones. 
V. Manifestaciones o decretos. 
VI. Liberaciones. 
Si bien estos ejercicios al principio se hacen de manera consciente, al ser practicados con regularidad se irán adoptando como hábitos y forma de vida.
I. Limpieza y alineación de chakras 
La higiene de nuestro cuerpo físico es primordial para nosotros, al grado que le dedicamos un tiempo específico al día para hacerlo; de igual manera, el aseo de nuestro cuerpo energético debe ser muy importante. 
La limpieza del cuerpo energético se hace a través de la conciencia, utilizando la meditación y la visualización para llevarlo a cabo. 
Los chakras se pueden limpiar a través de luz, ya que las áreas de oscuridad en el sistema energético representan la negatividad y la luz siempre disuelve la oscuridad. 
Para limpiar los chakras sólo necesitas tener la intención de hacerlo, tomarte unos minutos, pedirle ayuda a tus ángeles y observar (visualizar) lo que sucede. 
EJERCICIO 
Meditación de limpieza de chakras (con la ayuda de tu ángel) Busca un lugar en donde puedas estar en paz y en completa quietud, adopta una posición que te resulte cómoda y cierra tus ojos. 
1. Haz una respiración profunda y concéntrate en tu ritmo respiratorio, haciéndolo cada vez más lento y de manera más consciente. 
2. Vuelve a inhalar profundamente y esta vez centra la atención en el peso de tu cuerpo. 
Empieza por sentir cuán pesada es tu cabeza y la presión que ejerce sobre tu cuello, el peso de tus hombros, de tus brazos, hazte consciente de tu posición, en dónde recae el peso de cada una de las partes de tu cuerpo. Con tu mente, haz un recorrido por tu cuerpo, si te es más fácil, imagina que se va pintando de algún color. 
3. Sigue respirando despacio, profundamente, y visualiza cómo empiezan a crecer raíces de tus pies… ¿Cómo son estas raíces, son frágiles o fuertes, de qué color son, son delgadas o anchas? Al ritmo de tu respiración observa cómo crecen, atravesando el piso, la tierra… Sigue respirando y sigue viendo el crecimiento de tus raíces hasta llegar al centro de la tierra. 
4. Nota cómo con cada respiración, jalas energía desde el centro de la tierra y la llevas hasta tus pies; con cada inhalación permites que esta energía suba por tus piernas, tu cadera, tus glúteos, tu espalda, tu torso, tu cuello, tu cabeza. 
Todo tu cuerpo está conectado con la tierra, estás arraigado, eres uno con la tierra. 
5. Centra tu atención en tu corazón, haz una respiración profunda y al exhalar pon tu corazón en este momento, en este encuentro con tu ángel y en la limpieza de tus chakras. 
6. Sube la atención a tu coronilla, justo al centro de tu cabeza y desde ahí observa cómo te conectas con el cielo. 
7. Observa cómo viene hacia a ti una esfera de luz, conforme se va acercando va tomando la forma de un ángel. Él es tu ángel de la guarda. Obsérvalo, siente su energía, escúchalo. 
8. Tu ángel ha venido a ayudarte a limpiar tus chakras. 
9. Observa/siente cómo lleva sus manos a tu primer chakra; el chakra de la raíz; esa esfera de luz roja ubicada a la altura de tu coxis. Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en tu primer chakra, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu seguridad, sustento económico, bienes materiales, trabajo y arraigo que ocasionaron estas áreas oscuras. 
Mientras tu primer chakra se va iluminando, repite para ti mismo: 
YO ME SIENTO SEGURO EN EL MUNDO, SOY CAPAZ DE SOSTENERME SOBRE MIS PROPIOS PIES, GENERO LOS INGRESOS SUFICIENTES PARA VIVIR EN ABUNDANCIA Y PROSPERIDAD. 
MI TRABAJO ES FUENTE DE CRECIMIENTO Y DE SATISFACCIONES MATERIALES, PROFESIONALES Y PERSONALES. 
Observa tu chakra de la raíz iluminado, limpio y expandido. 
10. Observa/siente como tu ángel lleva sus manos a tu segundo chakra; el chakra sacro; esa esfera de luz naranja ubicada justo debajo de tu ombligo. 
Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu cuerpo, salud, sexualidad, aspecto físico, hábitos y/o adicciones y parte creativa que ocasionaron estas áreas oscuras. Mientras tu chakra sacro se va iluminando, repite para ti mismo:
YO ACEPTO Y AMO MI CUERPO TAL CUAL ES, ESTOY TOTAL Y ABSOLUTAMENTE SANO, CADA CÉLULA DE MI CUERPO VIBRA EN SALUD; VIVO MI SEXUALIDAD PLENAMENTE E IMPRIMO UN TOQUE DE CREATIVIDAD A CADA DÍA DE MI VIDA. 
Observa tu chakra sacro iluminado, limpio y expandido. 
11. Observa/siente cómo lleva sus manos a tu tercer chakra; el plexo solar; esa esfera de luz amarilla, como un sol, ubicado en la boca del estómago, justo donde termina tu esternón. 
Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en tu plexo solar, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados contigo mismo, con tu autoestima, con tu seguridad personal, con la forma en la que ejerces tu poder o permites que otros lo ejerzan sobre ti, con las culpas y los chantajes que ocasionaron estas áreas oscuras. Mientras tu plexo solar se va iluminando, repite para ti mismo: YO SOY UNA PERSONA VALIOSA, MERECEDORA DEL RESPETO Y DEL CARIÑO DE LOS DEMÁS. SOY ÚNICO E IRREPETIBLE, PERFECTO EN MI “IMPERFECCIÓN”, LO QUE YO APORTO AL MUNDO ES MUY VALIOSO. 
ME AMO A MÍ MISMO. 
Observa tu plexo solar iluminado, limpio y expandido. 
12. Observa/siente cómo tu ángel lleva sus manos a tu cuarto chakra; tu corazón, la esfera verde que se encuentra justo al centro de tu pecho. Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en tu corazón, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu capacidad de dar y recibir amor, sentimientos no procesados y tu forma de relacionarte con las personas que te rodean que ocasionaron estas áreas oscuras. 
Mientras tu corazón se va iluminando, repite para ti mismo: 
YO ABRO MI CORAZÓN, YO DOY Y RECIBO AMOR EN ABUNDANCIA, SOY CAPAZ DE PROCESAR Y EXPRESAR MIS SENTIMIENTOS, SOSTENGO RELACIONES SANAS, AMOROSAS Y ARMÓNICAS CON TODOS LOS QUE ME RODEAN.Observa tu chakra del corazón iluminado, limpio y expandido. 
13. Observa / siente cómo tu ángel lleva sus manos a tu quinto chakra; tu garganta, la esfera azul que se encuentra en tu garganta. Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en este chakra, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu capacidad de expresarte (ser demasiado pasivo o agresivo en tus comunicaciones, no hablar desde tu verdad, expresar situaciones negativas sobre ti o sobre otros, o no escuchar a los demás) que ocasionaron estas áreas oscuras. 
Mientras tu garganta se va iluminando, repite para ti mismo: 
YO SOY COMUNICACIÓN ASERTIVA Y SANA, YO ME EXPRESO FIRMEMENTE DESDE MI VERDAD, AFIRMO LO QUE PIENSO Y SIENTO CON FACILIDAD; ESCUCHO ATENTAMENTE A LOS QUE ME RODEAN, TODO AQUEL QUE SE CRUCE EN MI CAMINO SE VERÁ BENEFICIADO CON MI PALABRA. 
Observa tu chakra de la garganta iluminado, limpio y expandido. 14. Observa / siente cómo tu ángel lleva sus manos a tu sexto chakra; tu tercer ojo, la esfera azul índigo que se encuentra justo al centro de tu frente. Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en tu tercer ojo, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu capacidad de intuir (no ser lo suficientemente inteligente o sabio, o tener miedo de ver con claridad) que ocasionaron estas áreas oscuras. 
Mientras tu tercer ojo se va iluminando, repite para ti mismo: 
YO SOY PROFUNDAMENTE INTELIGENTE, SABIO E INTUITIVO. YO CONECTO CON LA FUENTE DE LA SABIDURÍA DEL UNIVERSO, RECIBO INFORMACIÓN Y GUÍA CONSTANTE DE MIS ÁNGELES. YO PONGO ESTA SABIDURÍA AL SERVICIO DE LOS QUE ME RODEAN. Observa tu tercer ojo iluminado, limpio y expandido. 
15. Observa / siente cómo tu ángel lleva sus manos a tu séptimo chakra; tu coronilla, la esfera morada que se encuentra sobre tu cabeza. Ve cómo se disuelven las áreas de oscuridad en tu coronilla, mientras tomas conciencia de cuáles fueron los pensamientos / sentimientos negativos relacionados con tu relación con Dios (conceptos religiosos / espirituales que te alejan de Él, falta de fe y confianza, etcétera) que ocasionaron estas áreas oscuras. 
Mientras tu coronilla se va iluminando, repite para ti mismo: 
YO SOY UNO CON DIOS, ÉL VIVE EN MÍ Y YO EN ÉL. ÉL ENTRA EN MI VIDA E INTERACTÚA EN CADA UNO DE LOS ASPECTOS QUE LA CONFORMAN. YO CONFÍO. CUANDO DIOS VIVE EN MÍ, SOY MÁS GRANDE QUE MIS MIEDOS. 
Observa tu chakra de la coronilla iluminado, limpio y expandido. 16. Tómate un momento para observarte completo, totalmente iluminado y expandido. Disfruta de ver tus chakras formando un arcoíris radiante a lo largo de tu columna vertebral. 
17. Agradece a tu ángel esta limpieza de chakras y despídete de él con la confianza de que estará a tu lado siempre que lo necesites. Observa cómo se convierte nuevamente en una esfera de luz y se aleja hasta perderse en el universo. 
18. Poco a poco regresa a tu cuerpo, al lugar donde te encuentras físicamente, hazte consciente de tu respiración, de tu cuerpo, empieza a mover lentamente tus manos, tus pies, respira profundamente y cuando estés listo, abre los ojos. 
II. Agradecimiento 
Mantener siempre la conciencia de las bendiciones que hemos recibido y el agradecimiento que debemos tener por éstas, ayuda a centrarse en lo positivo, elevando el sistema energético y generando una mayor abundancia. 
Cuando nos disponemos a agradecer, tenemos que valorar todo lo bueno que está sucediendo en nuestras vidas. 
El centrar la atención en lo positivo ya es un elevador natural del sistema energético. 
Al ser agradecidos generamos un sentimiento de frecuencia vibratoria muy alta, casi como la frecuencia del amor. 
Por lo que no sólo elevamos el pensamiento, sino también el sentimiento. Por último, al estar centrados en lo positivo, con nuestros pensamientos y sentimientos, utilizamos nuestro poder cocreador generando más situaciones positivas y entrando en un círculo virtuoso de abundancia. 
Recuerdo que en alguna ocasión, estaba atravesando por un día muy gris; estaba nublado y llovía, dentro de mí los pensamientos negativos y la falta de confianza en la vida se sucedían unos tras otros. Venía manejando y en un momento de descuido choqué; en ese instante lo único que sentí fue un gran enojo que me invadía desde la cabeza hasta el corazón. Sí, me sentía enojada conmigo misma, por no haber puesto la suficiente atención; con mis ángeles, por no haberme cuidado; con la vida, por todo esto que me estaba sucediendo. En ese momento el mensaje que recibí de mis ángeles fue “agradece”, lo que en un primer momento me hizo enojar más, y dije: “No tengo nada que agradecer”; sin embargo, empezaron a pasar por mi mente algunos pensamientos positivos: reconocer que el accidente no fue grave y, lo más importante, que tanto mi hijo como yo estábamos bien, y que los daños sólo eran materiales (lo agradecí). 
Me bajé del coche para ver cómo estaban los pasajeros del automóvil con el que había chocado, para mi sorpresa, la conductora era una señora mayor que lejos de molestarse o reclamar por lo sucedido, fue comprensiva y empática conmigo (lo agradecí). 
Una vez hecho esto, llamé al seguro, a la vez que tomé conciencia de lo afortunada que era por tener el respaldo de una compañía de seguros en esas circunstancias (lo agradecí); mientras esperaba a que llegara el ajustador de seguros recibí una llamada de mi hermana, quien me ofreció su apoyo y pasó por mi hijo para llevarlo a tomar un helado en lo que yo arreglaba lo del choque (lo agradecí). 
El agente de la aseguradora no tardó e inmediatamente empezó a evaluar los daños (lo agradecí), etcétera. 
Me di cuenta de que conforme iba haciendo este recuento de situaciones positivas dentro del supuesto caos, la tempestad interna se iba disipando, la nube negra que me cubría se iba abriendo e iba dando paso a la luz, cada vez me iba sintiendo mejor; estaba subiendo mi frecuencia energética. 
Siempre recomiendo que se tenga una libreta especial para escribir los agradecimientos antes de dormir, se sorprenderán de la cantidad de pequeñas bendiciones que se reciben durante el día, que al sumarlas son las que construyen los grandes milagros.
III. Arraigo 
Parece una paradoja que para poder volar con los ángeles, tenemos que tener los pies bien firmes sobre la tierra.
Suele suceder que una persona que se define como espiritual no necesariamente lo es, pues hay personas que tienen muy desarrollados los chakras superiores, pero se han olvidado por completo de los inferiores. 
Siendo así, de nada sirve tener una conexión maravillosa con Dios, si no somos capaces de conectar a los aspectos terrenales y mundanos con la energía divina. 
Mientras nuestra alma exista en un cuerpo físico, es necesario honrar nuestra humanidad y nuestra estancia EN LA TIERRA. Ser espirituales implica, entonces, tener los siete chakras expandidos, iluminados y alineados, en balance y en comunión con el cielo y con la tierra. De ahí la importancia del arraigo.


Cimentarse o arraigarse tiene una doble función: 
• Asegurarse de tener los pies bien plantados sobre la tierra, permitiendo que la energía divina baje y se concretice en acciones humanas. 
• Quedarse en el aquí y en el ahora, siendo capaz de observar el pasado y aprender de él y construir en el hoy para asegurar un futuro mejor. Cuando nos cimentamos centramos la atención en nuestro cuerpo y en la forma en que estamos presentes en el momento. Reunimos todas nuestras energías: mentales, emocionales y físicas en un solo acto, que nos permite estar presentes por completo, alertas, relajados, en un estado receptivo que favorece la comunicación con los ángeles. 
A través de la cimentación aseguramos que la energía divina que estamos recibiendo a través de nuestro chakra de la coronilla, llegue a nuestro chakra de la raíz y que se concretice en acciones positivas. Existen muchas formas de cimentarse: 
• Visualizando que crecen raíces de los pies que llegan hasta el centro de la tierra (como lo hemos estado haciendo al iniciar los ejercicios). 
• Imaginando que somos un árbol. 
• Ejercitándonos al aire libre. 
• Realizando actividades relacionadas con la tierra, como la jardinería. • Haciendo una acción repetitiva que no requiera de mucha concentración (lavar los trastes o hacer manualidades). 
• Realizando actividades relacionadas directamente con el primer chakra.
EJERCICIO
 Meditación Soy un Árbol Busca un lugar en donde puedas estar en paz y en completa quietud. Párate con la apertura de tus pies del ancho de tus caderas y tus plantas bien firmes sobre el piso. Cierra los ojos. 
1. Haz una respiración profunda y concéntrate en tu ritmo respiratorio, haciéndolo cada vez más lento y de manera más consciente. 
2. Vuelve a inhalar profundamente y esta vez centra la atención en el peso de tu cuerpo. Empieza por sentir cuán pesada es tu cabeza y la presión que ejerce sobre tu cuello, el peso de tus hombros, de tus brazos, hazte consciente de tu posición, en dónde recae el peso de cada una de las partes de tu cuerpo, ¿sobre qué está haciendo presión? Con tu mente, haz un recorrido por todas las partes del cuerpo, si te es más fácil, imagina que éste se va pintando de algún color.
3. Sigue respirando despacio, profundamente, y visualiza cómo empiezan a crecer raíces de tus pies… ¿Cómo son estas raíces, son frágiles o fuertes, de qué color son, son delgadas o anchas? Al ritmo de tu respiración observa cómo crecen, atravesando el piso, la tierra… Sigue respirando y sigue viendo el crecimiento de tus raíces hasta llegar al centro de la tierra. 
4. Nota cómo con cada respiración jalas energía desde el centro de la tierra y la llevas hasta tus pies, que con cada inhalación permites que esta energía suba por ellos. Ahora observa cómo te empiezas a transformar en árbol; tus pies lentamente se empiezan a convertir en la base del tronco. Y conforme vas subiendo la energía, tus piernas, tu cadera y tu torso se convierten en el tronco del árbol. Observa… ¿Cómo es este tronco, es delgado o ancho, cuál es su color, qué características tiene, cómo es su textura? 
5. Sigue respirando profundamente, jalando energía desde el centro de la tierra, siente cómo está subiendo por tu tronco hasta llegar a tus brazos. Al llegar esta energía, tus brazos se transforman en ramas. Observa… ¿Cómo son estas ramas, qué posición tienen? Deja que tus manos y dedos se transformen en hojas. Obsérvalas. Si es necesario mueve tus brazos de acuerdo a la posición de tus ramas. 
6. Continúa tu respiración, dejando que la energía ahora llegue a tu cuello y cabeza. Observa ahora cómo se convierte en la copa del árbol: ¿cómo es esta copa, es frondosa, grande o pequeña, hasta dónde llegan tus ramas? 
7. ¿Cómo se siente ser árbol? Permítete sentir la sensación de estar profundamente arraigado en la tierra. 
8. Observa, ¿cómo es el lugar en el que estás plantado, qué elementos hay en el entorno? ¿Qué otras plantas / árboles hay a tu alrededor? 
9. ¿Cómo es el clima en este lugar? Imagina que cambia el clima, ahora viene un ventarrón que te sacude todo. ¿Qué te pasa, cómo vives este ventarrón estando arraigado, qué pasa cuando llueve, cuando graniza, cuando hace frío o calor? ¿Cómo es para ti estar arraigado?
 10. Cuando estés listo, haz una respiración profunda y ahora al exhalar permite que tu copa se vaya transformando en tu cabeza; tus ramas y hojas en tus dedos, manos y brazos; tu tronco, poco a poco, en tu torso, tu cadera, tus piernas y tus pies. 
11. Lentamente empieza a levantar tus pies del piso y muévelos. 12. Haz otra respiración profunda y cuando estés listo abre los ojos. 
IV. Afirmaciones, expresando nuestra verdad a través de las palabras La forma en la que nos expresamos de nosotros mismos es la forma como nos plantamos en el mundo. 
Estamos acostumbrados, por el tipo de educación que recibimos, a centrarnos en lo negativo en lugar de enfocarnos en lo positivo. Esto es lo que hacemos con otras personas y con nosotros mismos. 
Si en este momento te piden que te definas a ti mismo, seguramente pensarás en una que otra cualidad y en un sinnúmero de defectos. Este tipo de pensamiento te limita, y no te permite crear un autoconcepto positivo. 
Tomar conciencia de la forma en que nos expresamos de nosotros mismos, de las afirmaciones que hacemos, nos permite expandir nuestro autoconcepto, hacer un recuento de nuestras capacidades y ampliarlas, soltar miedos, ir más allá de nuestras fronteras. Este tipo de pensamiento nos compromete con nosotros mismos, porque nos da la plena libertad de elegir qué persona queremos ser y nos RESPONSABILIZA de nuestro propio destino. 
A continuación cito algunas AFIRMACIONES para la vida diaria; sin embargo, recomiendo que cada persona elabore sus propias afirmaciones de acuerdo con sus propias circunstancias. • Yo soy salud física, mental, emocional y espiritual. 
• Yo estoy sano. 
• Yo soy creador(a) de abundancia. 
• Yo recibo en abundancia. 
• Yo abro mis brazos al universo en la conciencia de que todas mis necesidades me serán satisfechas de manera plena.
 • Yo estoy a salvo. Me siento seguro(a) y estoy constantemente protegido(a) por mis ángeles. 
• Yo soy creatividad. Vivo mi vida de una manera creativa, reinventándome cada día y dándome cuenta de que ningún día es igual a otro. 
• Yo estoy libre de adicciones. 
• Yo me cuido a mí mismo. Cuido mi cuerpo físico e ingiero únicamente aquellos alimentos que sé que me hacen bien. Hago deporte y me mantengo sano(a) y hermoso(a). 
• Yo vivo mi sexualidad en plenitud. Yo me abro a sentir y a vivir plenamente. 
• Yo soy autodeterminación, alta autoestima y logro de objetivos. Yo me siento capaz de realizar mis sueños más elevados. Yo me valoro a mí mismo. Yo soy valioso. Yo me amo.
 • Yo soy amor. Yo doy y yo recibo amor en abundancia. Yo soy amor, soy amoroso(a), paciente, cariñoso(a) y comprensivo(a). Yo amo. Yo soy profundamente amado(a). 
• Yo soy perdón. Yo me perdono a mí mismo(a) y perdono a todos aquellos que me hayan lastimado en el pasado. 
• Yo soy compasión. Yo soy compasivo(a) con todos los que me rodean. Honro y respeto a aquellos que viven en situaciones poco favorables. Yo soy compasión. 
• Yo soy paz. A donde quiera que yo vaya llevo mi paz; rodeo a mi familia y amigos con paz. Yo soy paz. 
• Yo soy comunicación asertiva, eficiente, eficaz, oportuna y amorosa. Yo hablo desde mi verdad. Yo soy empatía. 
Yo escucho atentamente, yo sirvo de reflejo a otros. Yo soy canal de comunicación para los ángeles y todo aquel con el que me comunico se beneficia de esta comunicación. 
• Yo soy inteligencia y sabiduría. Yo conecto mi sabiduría interior, con la fuente infinita de sabiduría del universo, con mi proceso de pensamiento y mi memoria. Yo soy inteligente. Yo confío en mi sabiduría. 
• Yo soy intuitivo(a). Yo recibo guía divina a través de mi intuición. Yo soy intuición, soy apertura hacia los ángeles, soy comunicación con los ángeles, los veo, escucho y me comunico. 
• Yo soy energía. Cada partícula de mi cuerpo está formada de energía. 
• Yo soy luz, Dios me ilumina en cada una de mis acciones, en cada momento de mi vida, en cada respiración… 
• Yo soy uno(a) con Dios, Dios vive en mí y yo en Él; soy parte de Su plan divino; de Su universo, soy parte de Su creación. Y Él vive en cada aspecto de mi vida.
V. Manifestando nuestros sueños.
Otra forma de elevar nuestro sistema energético es a través de manifestaciones, pues es una forma de permitir que los ángeles nos ayuden a cumplir nuestros deseos. Mientras que las afirmaciones nos ayudan a cambiar la forma en que nos plantamos ante el mundo; las manifestaciones nos ayudan a cocrear nuestras circunstancias. Cuando visualizamos el mejor resultado posible, estamos atrayendo a nuestras vidas aquello que realmente deseamos. Pareciera que cuando tenemos un pensamiento el universo se encarga de decirnos: 
“Concedido, concedido, concedido”. 
De tal manera que si nos acostumbramos a vivir en el miedo, teniendo pensamientos negativos, estaremos atrayendo para nosotros aquello a lo que más tememos. 
Mientras que si nos acostumbramos a pensar en positivo y a vibrar en el amor estaremos atrayendo a nuestra vida situaciones positivas. Manifestar o decretar es tomar plena conciencia de lo que quiero atraer a mi vida. Es planear mi vida y construirla de acuerdo a mis deseos. Es responsabilizarme de lo que me sucede, dejar de ser víctima de mis circunstancias y empezar a crear una mejor realidad. Antes de realizar cualquier petición debemos estar seguros de lo que queremos. No debemos cuestionarnos si nuestro deseo se va a conceder o no, ya que al dudar o sentir miedo interrumpimos la materialización de nuestros sueños. 
La claridad de pensamiento y la fe son los factores que producen los resultados. “Si los deseos son claros, los milagros son posibles.” Existen cinco pasos a seguir para manifestaciones efectivas: 
1. Tener claridad en lo que se desea y sostenerlo. 
2 . Hacer la manifestación en tiempo positivo y presente, como si ya estuviera sucediendo. 
3. Estar dispuesto a hacer los cambios y atravesar las puertas que se presenten para su concretización.
4. Agradecer.
5. Soltar la manifestación, no forzar ninguna circunstancia y permitir que el universo nos sorprenda con las soluciones que nos presenta. 
VI. Liberando la negatividad. 
Elevar la frecuencia energética puede resultar imposible cuando nuestra cabeza está llena de preocupaciones, pensamientos negativos y miedos. Cuando nos sentimos deprimidos, indignos, culpables o enojados, bloqueamos nuestro sistema energético y nos resulta imposible recibir. Cuando liberamos este tipo de pensamientos y sentimientos, es más sencillo encontrar la solución a nuestros problemas, soltamos creencias negativas sobre nosotros mismos y nuestro entorno y podemos ver la vida con una mayor claridad. “Para volar con los ángeles debemos ir ligeros de equipaje.” No requerimos soltar la pesada carga que hemos acumulado en años para entonces empezar a contactar a nuestros ángeles, la mayoría de las veces, con un poco de negatividad que liberes dejarás suficiente espacio para que entre tu ángel. La liberación requiere, antes que nada, de un trabajo de introspección, buscar en tu propia conciencia y en tu corazón qué es lo que te bloquea. Si sientes que no puedes realizar esta tarea tú solo, no te olvides de pedir ayuda a tus ángeles. Recuerda que ellos están siempre dispuestos a brindarte toda la asesoría que necesites. Tal vez descubras que al ir quitando tus problemas, van apareciendo otros nuevos, por lo tanto, la liberación debe ser un ejercicio que se practique día tras día. Puede ser que algunos puntos que tú ya considerabas liberados vuelvan a aparecer, posiblemente bajo formas nuevas. No te desalientes. Si te has sentido indigno toda tu vida, no es realista liberarte en una sola sesión. Sé amante y paciente contigo mismo. Cuando nos desprendemos de la negatividad, liberamos energía que se puede aprovechar más productivamente; así podemos recibir la sabiduría y el amor que los ángeles nos traen. Formas de liberar: Liberación a través de la respiración Inhala profundamente y cuando exhales, hazlo en la conciencia de que estás dejando que se vaya aquello que vas a liberar; hazlo varias veces: 
inhala luz y exhala negatividad. 
Liberación por tierra Visualiza las raíces de cimentación y respira profundo. Al inhalar, jala energía desde el centro de la tierra; al exhalar, envía, a través de tus raíces, toda tu negatividad hasta el centro de la tierra. Pide a la madre tierra que transmute esta energía negativa en positiva y agradécele su asistencia. Liberación por agua Existen dos maneras de liberar por agua: la primera es mientras te bañas, toma conciencia de aquello que quieres liberar y llévalo a la superficie de tu piel; siente cómo el agua cae sobre ti y limpia la negatividad. La segunda, visualízate debajo de una cascada (hazlo físicamente si tienes oportunidad); lleva lo que quieres liberar a tu piel y siente cómo el agua que va cayendo sobre de ti se lleva la negatividad, dejándote limpio. Liberación por fuego Escribe en un papel aquello que deseas liberar, hazlo de la manera más detallada que puedas; después prende fuego a ese papel y observa cómo se consume. Mientras el papel se va quemando, siente cómo todo aquello que deseabas liberar sale de tu mente y de tu corazón y se va al universo donde será transmutado en una energía más positiva. Liberación por ciclos lunares La luna llena nos asiste en la liberación, así que sal al exterior y entrégale aquello que deseas liberar. Agradécele su ayuda. Liberación con la ayuda de tus ángeles 
Haz una visualización, entrega tus problemas a tus ángeles, y pídeles su ayuda para encontrar la mejor solución para resolverlos.
EJERCICIO 
Liberación con la ayuda de tus ángeles Busca un lugar en donde puedas estar en paz y en completa quietud, adopta una posición que te resulte cómoda y cierra tus ojos. 
1. Haz una respiración profunda y concéntrate en tu ritmo respiratorio, haciéndolo cada vez más despacio y de manera más consciente.
2. Vuelve a inhalar profundamente y esta vez centra la atención en tu cuerpo. Empieza por tu cabeza y ve bajando la atención por tu cuello, hombros, brazos, manos, torso, glúteos, piernas y pies. 3. Ahora centra tu atención en tu cuerpo energético, siente tu energía. Enfócate en tu primer centro de energía, el chakra de la raíz, de color rojo, ubicado a la altura de tu coxis. 
4. Visualiza cómo de tu chakra de la raíz sale un rayo de luz que baja y te conecta con el centro de la tierra. 
5. Permite que este rayo se enganche y suba con mucho mayor intensidad hasta tu primer chakra. Siente / observa como ilumina tu primer chakra, lo limpia y lo hace girar. 
6. Continúa hacia arriba, al segundo y tercer chakra; iluminándolos, expandiéndolos y haciéndolos girar. 
7. Sube la energía hasta tu corazón, haz una respiración profunda y al exhalar pon tu corazón en el aquí y el ahora en este encuentro con tus ángeles, en este ejercicio de liberación. 
8. Continúa subiendo la energía por tus tres chakras superiores, iluminándolos, expandiéndolos y haciéndolos girar. 
9. Permite que de tu coronilla salga disparado el rayo de luz, conectándote ahora con el cielo. 
10. Toma un par de respiraciones profundas, ahora, jalando energía desde el cielo hasta tu corazón permite que tu corazón se ilumine e irradie luz divina. 
11. Observa en el horizonte una esfera de luz que viene hacia a ti, conforme se va acercando va cambiando de forma y se va convirtiendo en un ángel; obsérvalo mientras llega, permítele que se detenga frente a ti, ¿cómo es, cuáles son sus características físicas? Coloca las palmas de tus manos hacia arriba y siente la energía de tu ángel. Escúchalo y pídele que te dé un mensaje, después abre tu mente, tu corazón y tus oídos para recibirlo.
12. Pide a tu ángel que te muestre cuáles son los aspectos que necesitas liberar, aquellos que están deteniendo o bloqueando tu crecimiento personal o espiritual. Cuáles son aquellos aspectos que te están alejando de tu felicidad. Y simplemente hazte consciente de ellos. 
13. Tu ángel trae en sus manos una caja y te pide que empieces a colocar en ella todo aquello que estás listo para soltar y liberar. Ve colocando estos aspectos de uno en uno en la caja, tomando conciencia de cada uno de ellos. 
14. Una vez que hayas terminado, permite que tu ángel cierre la caja y observa cómo se la lleva al universo para ser transmutada. 15. Al ver a tu ángel marcharse con la caja, siente cómo te vas desprendiendo de cada uno de estos aspectos, siente cómo salen de tu sistema energético. 
16. Espera a que tu ángel regrese y abre las manos, tu ángel te trae un regalo. Observa qué es y escucha a tu ángel, quien tiene un importante mensaje que darte. 
17. Agradece a tu ángel su amorosa presencia. Llegó la hora de despedirte y permitir que tu ángel se retire, observa cómo se empieza a alejar, convirtiéndose nuevamente en una esfera de luz que va perdiéndose en el horizonte. 
18. Poco a poco regresa a tu cuerpo, al lugar donde te encuentras físicamente, hazte consciente de tu respiración, de tu cuerpo, empieza a mover lentamente tus manos, tus pies, respira profundamente y cuando estés listo, abre los ojos.



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